Alabada y bendita sea la hora en que el Hijo de Dios nació de la más pura virgen María, a medianoche, en Belén, en medio de un frío penetrante. En esa hora concediste, oh Dios mío, escuchar mi rezo y concederme mis deseos, por los méritos de nuestro Salvador Jesucristo, y por su Bendita Madre. Amén.

Rezar con fervor esta oración quince veces cada día desde la fiesta de San Andrés (30 de noviembre) hasta Navidad (25 de diciembre).

(Traducido del inglés por Chickie Ortigas)

Se trata de una oración antigua ya que el imprimatur lleva fecha del 6 de febrero de 1897 por el arzobispo de Nueva York, Michael Augustine.