Para rezarla se utiliza un rosario común de cinco decenas.


Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo.

Al comenzar cada decena (cuentas grandes del Padre Nuestro) decir:

Padre Eterno, yo te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

En las cuentas pequeñas del Ave María:

Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Al finalizar las cinco decenas de la coronilla decir:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.”(repetir 3 veces)

 

1. “Alienta a las personas a decir la Coronilla que te he dado… Quien la recite recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación. Aun si el pecador mas empedernido hubiese recitado esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia.”. Escribe que cuando digan esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y el, no como Justo Juez sino como Misericordioso Salvador” (Del el diario de la Beata María Faustina Kowalska).